Ricardo Guerra Victoria

Maestro negro del Caribe

Dedicado a un gran entrenador y ser humano, el profesor Mario Mesa. Caminando con paso lento, inclume y sin prisa, con mirada nostlgica, de hablar pausado y cordial, aunque con voz firme, que hacia sentir lo disciplinado de su carcter y la paciencia de su proceder, aquel hombre de cuyos aos ya dibujaban en su rostro arrugas e iluminaban su cabello con nieves plateadas, llegaba como cada da a atender a un grupo de jvenes atletas para transmitir de manera sistemtica sus enseanzas integrales as como su experiencia acumulada, con el ideal de hacer de esos a quienes llamaba sus hijos, no solo atletas de alto nivel sino seres humanos de alto valor. Como toda fuente de luz que a algunos les agrada porque les ilumina y a otros les incomoda por que los destella, este maestro negro del caribe, tuvo en muchas ocasiones al hambre como su compaera, mas nunca cej en su compromiso de dar lo mejor de si para ese grupo, que encontr en su apoyo el camino hacia una identidad de grupo que no tenia precedentes en el desarrollo de aquel deporte. La vida nos da pocas oportunidades que comprobar que existen seres humanos cuya nobleza excede la cruda realidad de una sociedad sin valores, hurfana de aprecio y descomedida en conductas enfermizas, obsesivas, alimentadas por la envidia zafia, el egosmo y la deslealtad. Cuntos seres humanos habremos conocido capaces de seguir entregando lo mejor de si mismos, cuando los que ms se beneficiaron de l, mientras les fue til, no titubearon en mentir aberrantemente con premeditacin alevosa y ventaja, para desmeritar y mancillar el nombre de aquel cuyo mayor error fue confiar en quienes considero desde siempre sus amigos. Muestra viva del honor deportivo, te llevas el cario de quienes tuvimos el honor de conocerte, la admiracin de quienes fueron tocados por tus enseanzas, y se que esa injusta mancha en tu corazn, que como culto a la ingratitud quisieron marcar seres indignos y desagradecidos, ser borrada de tus recuerdos, porque tu mente se va llena de gratos momentos y el agradecimiento eterno de tu familia deportiva que al unsono habla de tu labor y tu dedicacin, y esta voz unida en torno a tus enseanzas, ser el muro contra el que habrn de hacerse pedazos la mitomana y el egosmo. As, has partido rumbo a tu patria, con la alegra de lo que construiste en la mente de y el espiritu de tus hijos, y quiero creer que el dolor de la mentira no ha de nublar tu mirada, ni apagar la sonrisa de tu rostro, porque sabes que has sido justo, y aunque no hubo reciprocidad en la justicia de los hombres hacia tu generosidad, tu huella no se va a borrar, tu legado ha de mantenerse y crecer, y al final quedaran tu nombre y tus enseanzas grabadas sobre el acero de las mentes de quienes tuvimos el honor de conocerte y la dicha de llamarte amigo. Dios te de larga vida y siga iluminando tu senda...Maestro negro del caribe.

 

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Verffentlicht auf e-Stories.org am 21.09.2013.

 

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