Mikel Jose Jaurrieta Giraldo

Luz y sombras

Porque dios? Porque msica celestial inunda mis odos?

No merezco esto, las penas se disipan formando grandes jirones de luz y sombras en mi mente. Dudo que t en tu infinita sabidura quieras complacerme con estas notas.

No soy digno dios! Librame! Librame de este bendito don!

Vagando por las fras calles de esta ciudad corrompida, avanzo sin rumbo, a mi izquierda una hilera de pobres diablos suplican una limosna, una pequea hogaza de pan para llevarse a las bocas desdentadas. A mi derecha las grandes casas tapan la luz, torres invulnerables tan altas que llegan casi hasta tu reino. Malditos bienaventurados son.

Luces y sombras, luces y sombrasahora comprendo, no eres t el padre de todos nosotros? Cielo e infierno.

Una clarividencia. Las letras crean una imagen en mi nublada cabeza. Venganza.

Un escarmiento si, por todos los daos que causaron, una purificacin, un sacrificio, una redencin.

Hay que llevar a cabo una purga celestial. Que los ngeles me ayuden, baja conmigo a esta inmunda tierra arcngel Gabriel y aydame a terminar esta ardua tarea, no soy capaz. Miro sus rostros vacos y no comprendo cmo llegamos a esto.

Los nios no son culpables. Acaso no son de alma limpia sin pecado alguno? Los ojos, sisus pequeos ojos y llenos de vida son los que no me dejan avanzar y completar esta sagrada misin.

La msica vuelve, azota mi mente, notas se clavan en ella. In crescendo.In crescendo.

No por favor a ellos noson solo infantes, no conocen el mal. Son pequeas criaturas indefensas. Ellos no.

No puedo pensar con claridad, el suelo se acerca repentinamente. Tumbado en el suelo observo tu reino, omnipotente. Lo are.

Me adentro en tu divina casa, el hogar que tambin es mo. Cojo la cruz donde fue torturado tu hijo. Reza por mi alma, reza por mi alma.

Me acerco a ellos y sin mediar palabra, comienza la matanza. La cruz es mi tridente, el divino crucifijo se clava en los pechos de las mujeres, en las piernas y en los crneos de los pecadores. Mis bellos pecadores, tienen una mirada de compasin. Me perdonan, s, me perdonan, ellos lo entienden. Se acerca una nia de cabellos rizados, brillantes como el oro y me agarra por la sotana. Doy la vuelta y dirijo mi mirada enloquecida hacia ella, sostengo mi arma empuada con fuerza, y le asesto un golpe mortal, ella cae sobre la nieve y su todava clida sangre, dibuja algo inesperado. Como un rio rojo sobre el pergamino ms plido jams creado forma tres nmeros.

Seis, Seis.Seis. La msica no cesa, cada vez se hace ms y ms oscura. Quin eres? grito sin or una sola palabra salir de mi boca, solo vaho.

Miro de nuevo a mi izquierda y la imagen se me graba a fuego en los ojos, todos, todos ellos yacen en la nieve pura. No, pobres diablos. Ellos no. No quera hacerlo. Porque me atormentas? Porque esta injusticia?

La msica cesa y entonces lo veo. La espesa sangre se acumula en medio de la calzada oscurecindose y volvindose oscura como la misma noche. Borbotea y lanza grades bocanadas de fuego, la tierra tiembla, todo a mi alrededor pierde color. Del mar de putrefaccin que antes era la sangre pura de inocentes aparece. Es el.

Belceb en persona viene a castigarme y a llevarme a los infiernos por mis horribles pecados. Se acerca y los tambores comienzan a tronar de nuevo, siento mido, nauseas, mi cuerpo tiembla sin control. Me agarra por el cuello y me eleva a cinco palmos del suelo. Me grita, me est gritando, pero yo no lo oigo, me balancea de un lado a otro. Me lanza al otro lado de la calle y quedo tumbado, siento fro

Los tambores cambian de compas y se convierten en la msica paradisiaca, de la que no soy digno. Me estoy elevando, veo mi desdichado cuerpo tendido en el pavimento junto a las personas que he asesinado. Ascienden luces brillantes a mi alrededor, cuando me rozan, me queman, hacindome profundas heridas. Mi alma est herida, no puede avanzar hacia la luz, siento que la fuerza de la gravedad me llama.

Caigo al vaco, la tierra ya no es tierra, es un profundo agujero al que me dirijo irremediablementecaigo, la msica cesa y el calor es tan penetrante que me perfora. Me perfora.

Fin

M.J.J.G

 

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Verffentlicht auf e-Stories.org am 10.09.2013.

 

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