Maria Teresa Aláez García

Tengo un canario... y ole

Les dejo la primera y última parte del texto porque he de salir. A la vuelta seguiré con la segunda. Es largo, larguísimo pero lleno de buen humor.

TENGO UN CANARIO… Y OLÉ.

Aviso: el presente archivo es un rollazo de más de treinta hojas del Word aunque sea a doble espacio y redactada con Times New Roman número doce. Estará lleno de errores a pesar de haber acudido a todo tipo de referencias de tipo Ministerio del Interior y demás comunidades ministeriales y autónomas además del You Tube y la Wikipedia.  Si han comido poco y tienen ganas de indigestión: adelante. Si no, si ya han comido del todo, déjenlo para cuando les dé mucha rabia y si están ayunando y encerrados, mejor no la lean, no sea que provoquen la tercera guerra mundial o asesinen a todo ser amarillo que pasee por la calle. Si tienen un dechado de humor y ganas de reírse un rato además de mucha paciencia…

Adelante.

Como me he cansado, momentáneamente, de poner verde a todo “Cristo” y las cosas están negras por el mundo, además de, últimamente, haber colocado algunos textos de temática rosa que tiraban para colorado o rojo carmesí,  para poner un pequeño rayo verde y otro anaranjado además de una blanca sonrisa en el rostro de los lectores, intentaré recordar – esto es un gran asunto de color marrón para mí dado que mi mente está gris tirando a negro alquitrán –  en medio de los tintes azules de esta madrugada, cierto estudio filosófico que hicimos en una noche/madrugada de insomnio como ésta, mi hermana “juasway” y yo. El insomnio fue para mí, claro, ella al final se quedó dormida. Con la guitarra multicolor de nuestra madre y la caoba de nuestro padre - las cuales ponían en el vibrar de sus cuerdas, castigadas por la espantosa manipulación que hacíamos de las mismas y por el febril contenido de la pieza interpretada, toda la bondad posible y contenida en el árbol que les regaló la madera con la que fueron construidas- resolviendo el fondo musical y teniendo como acompañamiento coral los gritos y golpes de los vecinos de abajo y de al lado quienes, sibilinamente, nos aconsejaban silencio – cantar sevillanas a las cuatro de la mañana no es un ejercicio aconsejable ni una cómoda distracción porque hay que cantar pianissimo,  rasgar más piano todavía y no emocionarse y aún así, llegan a escucharse – resolvimos el siguiente estudio que fue concienzudamente preparado en su momento.  Ahora es que no lo recuerdo en su totalidad pero, en resumidas cuentas y más o menos, sin ayuda de los volúmenes de la “Crítica de la razón pura” de Kant, de las obras completas de Descartes, el libro de filosofía de C.O.U y el de tercero de B.U.P,  la espantosa visión de los tomos de  la Summa Teológica de Aquino en mi mente que tenía que reproducir cada día cuando acudía a la biblioteca por aquel entonces, y los cuales al final terminé leyéndome, cediendo a la terrible tentación que me venía de ver tanto libro allí delante y yo estudiando física y matemáticas, sin poderlos leer, y habiéndome olvidado felizmente de todo – tanto de la física y las matemáticas como de la Summa teológica -, recordando a los presocráticos y a Hume y escondiendo de nuestra abuela el manifiesto comunista de Marx y Engels que cantaba por tener las tapas rojas pero el corazón no sé yo dónde lo tenía, acordándome de la madre y hermanos de Platón, de Locke, de Nietzsche y del mosquito y los rayos ultravioleta, en una noche aburrida de estas que suelen preceder a una semana en la cual hay exámenes y ninguna gana de estudiar y un miedo porque el suspenso viene encima pero el cuerpo se resiste con todas sus fuerzas a dejar entrar por obligación otra letra o número más en la mente – otra cosa es la devoción  y leerse los mismos libros en verano para reírse de los profesores y gastar bromas y escribir textos absurdos, cómicos e irreales pero con fundamento, como éste – pues nos dedicamos a la profundización progresiva de la sevillana cuya letra coloco a continuación.

 

TENGO UN CANARIO… Y OLÉ.

Tengo un canario y ole

Tengo un canario

 

Y si tengo un canario

Y si tengo un canario

Y si tengo un canario

Y si tengo un canario y olé

tengo un canario.

 

Hace algún tiempo encontré por Internet un estudio similar al que hicimos mi hermana y yo – seguramente algún envidioso o envidiosa que me robó las hojas donde estuvimos recopilando las huesudas elucubraciones derivadas de dicho estudio – pero no se podía ni comparar al que nosotras realizamos. Era muy corto. No llegaría a tomar ni un folio de extensión. Con eso, queda dicho todo. Es que hay ignorantes en esta vida que piensan que sólo con ser concisos, ya demuestran que lo saben todo… y habemos más ignorantes en esta vida que metiendo mucho rollo en los exámenes, pensando que inflando el texto no se nota la ignorancia, pero nada, no se reconoce nuestra validez a la hora de escribir historias ni nuestra riqueza creativa ni se mira por el desarrollo de nuestra fantasía. ¡¡Cuánto buen novelista ha perdido el mundo por no saber aprovechar ese detalle nuestro de convertir un cero en conocimientos en diez folios divagando sobre el mismo tema!!.  Cuidado: no valen los que meten el cuento de caperucita o cualquier otro en medio de la pregunta. Todo el desarrollo de la pregunta ha de tener que ver con el enunciado aunque no sepa uno la respuesta.

 

Pasemos al tema en cuestión.

 

En primer lugar nos preguntamos mi hermana y yo, quién intentaría ofender a grandes cantantes de sevillanas y a figuras del cante jondo como “El cojo de Huelva”, la Lola Flores y el Manolo Caracol, Joselito,  Marisol, la Carmen Amaya, “La chunga”,  el “Niño Ricardo”, el “Niño Gloria” , la “Niña de los peines”, la Pantoja y  María del Monte entre tantos otros que por entonces se escuchaban por ahí, con semejante sevillana y sobre todo, con letra de tan intenso contenido. Era una sevillana que sonaba muchísimo en la Cartagena de aquel entonces, en los puertos, en el “Rey de Copas” y sobre todo en “El Cortijo” además de en el instituto donde íbamos nosotras y otras tantas compañeras con la guitarra al hombro y los libros en bandolera.  Yo solía llevar, además de los libros y una buena colección de boligrafos de colores, gomas y el tippex, una llave inglesa tamaño “big size” – 25 cm – porque no encontré otra más pequeña y creo que era de las primeras llaves inglesas que se construyeron y que mi familia guardaba amorosamente porque el color marrón se iba aguzando. No estaba oxidada pero no entiendo yo el por qué de su color. La usaba para afinar la guitarra, pues siempre rompía, dando golpes sin intención alguna, los marfiles de las clavijas y acababa con la llave inglesa dando vueltas para tensar las cuerdas. También llevaba siempre mis trofeos de guerra de haber acudido el sábado a algún pozo o cueva: un ejemplar del último cuarzo encontrado por el suelo – no me dedicaba nunca a romper paredes – y otro de yeso cristalizado. Normalmente, semejantes “ñuscos” solían medir unos diez centímetros de área.  Mi bolsa pesaba entre libros, piedras, bolígrafos, libretas y la llave inglesa. Quizás fuera ése el secreto de encontrarme tan delgada o los paseos que me daba de punta a punta de la ciudad, a pie, recorriendo casi dos kilómetros diarios caminando. No sé.

El caso es que la sevillana tenía mucho éxito y decidimos estudiar el por qué de  dicho éxito, tanto entre la gente joven como entre los mayores.  Aquello de “Yo iba de peregrina, me cogiste de la mano… “ cuajaba pero no tanto como el “Tengo un canario” entre la gente de los ochenta. Quizás fuera por lo sencillo de la letra, que no daba para memorizar ni pensar mucho. Entre los niños se entiende, por la facilidad de pronunciación de las sílabas, por la repetición de la frase – leída, que no cantada – y por el “olé” que daba ánimo a la estructura. Entre los ancianos también, debido a que las neuronas ya no trabajan como debieran y porque no había muchas ganas de meterse a la copla y al baile para retenerlos en la memoria reciente – aunque en la memoria a largo plazo había grandes entonadores y grandes compiladores de información sobre el tema que enriquecían con sesudas conversaciones al respecto - . Entre la juventud, ansiosa de conocer, saber, retorcer, era de lo más extraño. Y muchísimo más entre una juventud de colegios de rígida disciplina, donde se usaban cánticos dieciochescos y barrocos y vara al canto. Pudiera influir el hecho de que el canario en cuestión no estaba metido en una jaula… no sé.

Bueno. Nosotras comenzamos por el análisis de la letra.

Se usan las siguientes palabras:

Tengo: primera persona del singular del verbo Tener. Presente de indicativo. En el diccionario de la Rae, el verbo Tener dispone de varias acepciones. En aquellos tiempos no teníamos Internet, así que lo tuve que copiar del diccionario enciclopédico que tenía en casa, de Salvat. Sí, estimados lectores, sí, una vergüenza. Y la máquina de escribir, de esa que tenía que cambiar el carrete con una cinta medio roja y medio negra. Menos mal que ya teníamos bolígrafos pero confieso que sé escribir con pluma de ave y que tengo una preciosa colección de plumas para escribir con plumines, tanto de ave como antiguas, así como tinteros  de cristal y porcelana con tintas de colores y aprendí el miniaturismo. Hoy me falla la mano izquierda, con entumecimiento de los dedos pero en los tiempos que corrían por aquel entonces, fui ducha en el arte aquel de miniaturas y dibujos en mínima medida con los cuales condecoraba exámenes, cuadernos y notitas cuando me solía aburrir bastante, que era frecuentemente porque no me enteraba de nada.  Excepto cuando iba a la biblioteca que era cuando me enteraba de todo  al trabajar de modo autónomo sin profesores que mediasen introduciendo ideas políticas y opiniones propias en las clases.

(No sabía que la gente de hoy en día se enamora dándole besos a una foto. E imagino que con autosatisfacción manual. Así que hay tanta frustración en el mundo. Ahora entiendo yo muchas cosas. Antes no había tanta foto y había que verse en persona y darse los besos en los morros e intercambiar la satisfacción de un cuerpo a otro  y era más guarro pero daba más morbo pero ahora así, a una foto o a la pantalla del ordenador que puedes limpiar con un poco de alcohol, es más sano y limpio y luego si se quieren hijos, adopción o fecundación in vitro.  Más aseado, si señor, mejor control de natalidad y menos sida a la par que más barato. No se me había ocurrido).

“Copy paste”, que dicen ahora. Y además los colorines vienen incorporados.

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tener.

(Del lat. tenēre).

1. tr. Asir o mantener asido algo.

2. tr. poseer ( tener en su poder).

3. tr. mantener ( sostener). U. t. c. prnl.

4. tr. Contener o comprender en sí.

5. tr. dominar ( sujetar).

6. tr. guardar ( cumplir). Tener la palabra, la promesa

7. tr. hospedar ( recibir huéspedes).

8. tr. Estar en precisión de hacer algo u ocuparse en ello. Tener clase Tener junta

9. tr. Juzgar, reputar, considerar. Tener a alguien POR rico. Tener A gala, A honra algo. U. t. c. prnl. Tenerse POR sabio

10. tr. Estimar, apreciar. Tener EN POCO, EN MUCHO. U. t. c. prnl.

11. tr. Emplear, pasar algún espacio de tiempo en un lugar o sitio, o de cierta manera. Tener las vacaciones en Barcelona Tener un día aburrido

12. tr. experimentar. Tener cuidado, vergüenza, miedo, hambre, calor, nervios

13. tr. Profesar o sentir cierta actitud hacia alguien o algo. Tener cariño, odio

14. tr. U., con los nombres que significan tiempo, para expresar la duración o edad de las cosas o personas de que se habla. Tener años Tener días

15. tr. U. como auxiliar con participio conjugado, haber. Te tengo dicho que no salgas

16. tr. Denota la necesidad, precisión o determinación de hacer lo que el verbo pospuesto significa. Tendré que salir

17. tr. p. us. Detener, parar. U. t. c. prnl.

18. tr. ant. Guardar, cuidar, defender algo.

19. intr. Dicho de una persona: Ser rica y adinerada.

20. prnl. Dicho de una persona: Afirmarse o asegurarse para no caer.

21. prnl. Dicho de un cuerpo: Hacer asiento sobre otro.

22. prnl. Resistir o hacer oposición a alguien en una riña o una pelea.

23. prnl. Atenerse, adherirse, estar por alguien o por algo.

24. prnl. desus. detenerse ( pararse).

MORF. Conjug. modelo actual.

esas tenemos.

1. expr. Denota sorpresa y enfado ante algo que ha dicho o hecho alguien.

no ~ alguien donde caerse muerto.

1. loc. verb. coloq. Hallarse en suma pobreza.

no ~las alguien todas consigo.

1. loc. verb. coloq. Sentir recelo o temor.

no ~ alguien nada suyo.

1. loc. verb. Ser por extremo generoso o manirroto.

no ~ alguien o algo por donde agarrarlo, o cogerlo.

1. locs. verbs. coloqs. Ser de muy mala calidad, no tener nada bueno.

2. locs. verbs. coloqs. No tener ningún defecto.

no ~ alguien sobre qué caerse muerto.

1. loc. verb. coloq. p. us. no tener donde caerse muerto.

quien tuvo, retuvo.

1. expr. U. para indicar que siempre se conserva algo de lo que en otro tiempo se tuvo, ya sea belleza, gracia, gallardía o dinero.

tened y tengamos.

1. expr. coloq. U. para persuadir a la mutua seguridad en lo que se trata.

~ alguien algo que perder.

1. loc. verb. Ser persona de estimación y crédito, y que expone mucho si se arriesga.

~ alguien a menos.

1. loc. verb. Eludir hacer algo por considerarlo humillante.

~ alguien andado.

1. loc. verb. Haber dado algunos pasos o haber adelantado algo en un asunto.

~ alguien en buenas.

1. loc. verb. coloq. Reservar en el juego las cartas buenas para lograr la mano.

2. loc. verb. coloq. Prevenir cualquier riesgo.

~ en menos a alguien.

1. loc. verb. Menospreciarlo.

~las tiesas alguien.

1. loc. verb. coloq. tenérselas tiesas.

~lo crudo.

1. loc. verb. tenerlo difícil.

~ lo suyo algo.

1. loc. verb. coloq. Estar lleno de gracia, de interés o de dificultades, aunque a primera vista no se perciba.

~ alguien mucho que perder.

1. loc. verb. tener algo que perder.

~ alguien para sí algo.

1. loc. verb. Estar persuadido de ello.

~ alguien por dicho algo.

1. loc. verb. tenerlo por sobrentendido.

~ alguien presente.

1. loc. verb. Conservar en la memoria y tomar en consideración algo para usarlo cuando convenga, o a alguien para atenderle en ocasión oportuna.

~ alguien qué perder.

1. loc. verb. p. us. tener algo que perder.

~ que sentir.

1. loc. verb. dar que sentir.

~ que ver alguien o algo con otra persona o cosa.

1. loc. verb. Haber entre ellos alguna conexión, relación o semejanza.

~se fuerte alguien.

1. loc. verb. Resistir y contradecir fuertemente algo, oponiéndose a ello con valor y perseverancia.

tenérselas tiesas alguien, o a, o con, otra persona.

1. locs. verbs. coloqs. Mantenerse firme contra ella en contienda, disputa o instancia.

~ alguien sobre sí.

1. loc. verb. Soportar obligaciones o padecimientos.

~, o ~se, alguien tieso.

1. locs. verbs. coloqs. Mantenerse firme en algo.

 

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Huy, ahora además con tantas acepciones, da más juego el significado. Que antes no había tantas acepciones ni todas esas locuciones. Magnífico.

Nos dimos cuenta de que el sujeto estaba omitido. El ”yo” está omitido y no sabemos si habría un “me” también omitido – dado que en las lenguas de territorio español se usan las dos estructuras, superficial y profunda y el español, por ser lacónico cuando le conviene y parlotear cuando le cae en gracia,  usa la estructura profunda en abundancia, sobre todo en las relaciones sentimentales, para que su pareja “intuya o adivine” los deseos del otro “saliendo de sí mismo por amor y deseo expreso del cortejo animal sea macho o hembra el individuo que manifiesta dicho deseo”  y la superficial cuando quiere fantasmear con los del grupo propio alardeando de hazañas que quizás no ha cometido ni cometerá en su vida. Dichos gestos han sido observados tanto en varones como en hembras de nuestra especie “homo sapiens abundantes “.  No sabemos con certeza si el sujeto de la oración, “tiene” o “se tiene” lo cual cambiaría muchísimo  el sentido de la canción.  No parece que se “atenga” o se “mantenga” pero puede ser que “atenga” o “mantenga” otra cosa y entonces cabrá preguntar qué es lo que tiene para obtener el objeto directo que ahora no sé cómo se llama. El verbo es transitivo, por eso lleva objeto directo. Si fuera un verbo copulativo, llevaría predicativo. Es irregular, eso sí.  Tendría que regularse por medio de la Real academia que no entiendo ni entendí nunca el por qué no permite que estos verbos dejen invariable la raíz de la palabra y la tengan que cambiar sólo por que suena mal. Qué pasará si se dice ”yo tení” en lugar de “yo tuve”. No se imaginan estos señores en la estructura profunda del español este verbo la cantidad de confusión que está creando cuando una dice: “Yo tuve del tube (You tube) algo que obtuve” y claro, puestos a pensar, no sé por qué aparece un tubo en la imaginación calenturienta de alguna gente en lugar de un simple vídeo del Arguiñano friendo huevos o de mi vecino cocinando migas.  O la abuela haciendo ganchillo, vaya usted a saber.

Pasemos a la siguiente palabra:

Un. Indeterminado. Masculino singular.

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un, una.

(De uno).

1. art. indet. Formas de singular en masculino y femenino. Puede usarse con énfasis para indicar que la persona o cosa a que se antepone se considera en todas sus cualidades más características. ¡Un Avellaneda competir con un Cervantes!

2. adj. uno.

~ tanto, o ~ tanto cuanto.

1. locs. advs. algún tanto.

 

Siempre me “como” eso de poner artículo o adjetivo. Si tengo que tratarlo como adjetivo numeral, sí coloco el nombrecito pero cuando se trata de nombrarlo como artículo, parece como si cayera más bajo, como si fuera más despectivo y entonces omito la palabra “artículo” y escribo “indeterminado” que suena así como más ampuloso e importante. Los profesores de lengua ya lo saben – lo suelo dar por hecho aunque me temo que ellos a la hora de calificar dan por hecho que si la persona a la que he de enseñar lenguaje no sabe lo que es un artículo indeterminado, es dudoso que también lo dé por hecho, así que frase mal analizada y cero patatero” y desgraciadamente habemos mucha gente así en el mundo y más en la lengua castellana – e imagino que en las otras también – que incluso iniciándonos en este el noble arte de la escritura, omitimos el aprendizaje del lenguaje y de las estructuras sintácticas porque son un rollo de marca mayor y nos lanzamos a escribir a diestro y siniestro sin colocar en orden las palabras, alterando cualquier significado correcto y potencialmente útil que pudiéramos ofrecer y colocándonos en la cima de la ignorancia supina.

Tratándose de la palabra “un” es algo difícil de concretar si la persona dice que tiene “un canario cualquiera”, “un solo canario” o un canario que hace algo determinado o en mente entre la gran colección de canarios que tiene.

Sigamos con el análisis de las palabras.

Canario: Sustantivo, masculino, singular, concreto, común, contable.   No sé si con plumas, con dos patas y con una sandunga y una salsera para servir el  “mojo picón”

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canario1, ria.

1. adj. Natural de Canarias. U. t. c. s.

2. adj. Perteneciente o relativo a este archipiélago y comunidad autónoma de España.

3. m. Pájaro originario de las Islas Canarias, que alcanza unos trece centímetros de longitud, de alas puntiagudas, cola larga y ahorquillada, pico cónico y delgado y plumaje amarillo, verdoso o blanquecino, a veces con manchas pardas. Es una de las aves de mejor canto.

4. m. gayomba.

5. m. Embarcación latina que se usa en las Islas Canarias y en el Mediterráneo.

6. m. Baile antiguo procedente de las Islas Canarias, que se ejecutaba en compás ternario y con gracioso zapateo.

7. m. Tañido de este baile.

8. m. Chile. pito ( vasija de barro con agua para imitar el gorjeo de los pájaros).

9. m. C. Rica. Planta de flores amarillas que crece en los terrenos pantanosos.

10. f. Hembra del canario.

canario.

1. interj. eufem. p. us. U. para indicar sorpresa, agradable o desagradable.

□ V.

pamplina de canarios

 


 

canario2, ria.

1. adj. Natural de Canelones. U. t. c. s.

2. adj. Perteneciente o relativo a esta ciudad del Uruguay o a su departamento.

 

Bueno, si la sevillana es cantada por una dama que resida o haya nacido en las islas Afortunadas, a la vista está que debe de sentirse contenta de poseer dicha fortuna en tanto que si es un caballero y no es gay, o tiene un ave o quizás no interprete la sevillana. Si es gay, con mayor disfrute. Si es peninsular, quizás posea un bonito conjunto de aves y las damas, encantadas de irse  a vivir a las islas el  buen tiempo, a ser posible con toda su familia consanguínea detrás.  Yo ya conocí caballeros procedentes de aquellas latitudes, teniendo Internet y estando casada, si no no me hubiera importado poner alguno en mi vida y a la familia que vivió allí durante años, han lamentado la vuelta a la península pues dicen que es otro mundo y además fantástico. Claro, en todos los sitios cuecen habas.  Allí no iba a ser menos – un recuerdo a Sara y a Yeremi – no deja de ser un lugar habitado por seres humanos pero, como en todos los sitios, hay gente buena, gente mala y los fenómenos meteorológicos no miran el mapa para saber dónde no hay que tocar – otro recuerdo a Galicia, Aigües de Bussot, La Nucía y Sant Boi – y que los seres humanos seamos tan nefastos complicándonos la vida con guerras y teje manejes… Ahí tenemos la verdadera potencia mundial que manda sobre nosotros y nos dice que contra ella nadie puede: la señora Naturaleza, dándonos un toque,  en esta ocasión desgraciado y desafortunado.  Y ni con tsunamis, terremotos, temporales y demás aprendemos quién manda en realidad… Si el cosmos y la naturaleza ya se bastan solos ellos para acabar con nosotros, ¿qué hacemos? ¿ ayudar  a que nuestro final sea más rápido y contundente? Somos ignorantes del todo.

Sigo con la sevillana.

Y. Conjunción coordinada copulativa.

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y1.

1. f. Vigésima octava letra del abecedario español, y vigésima quinta del orden latino internacional, que representa un fonema consonántico palatal y sonoro. Su nombre es i griega o ye. En algunas áreas importantes, como el Río de la Plata, se articula generalmente con rehilamiento. Cuando es final de palabra se pronuncia como semivocal; p. ej., en soy, buey. La conjunción y se pronuncia como consonante cuando la palabra anterior termina en vocal y la siguiente empieza también en vocal; p. ej., en este y aquel; representa a la vocal i si está entre consonantes, p. ej., en hombres y mujeres; y adquiere valor de semivocal o semiconsonante cuando forma diptongo con la última vocal de la palabra anterior, p. ej., en yo y tú, o con la primera vocal de la palabra siguiente, p. ej., en parientes y amigos.

ORTOGR. Estas variantes fonéticas no modifican la grafía de la conjunción y.

 


 

y2.

(Del lat. et).

1. conj. copulat. U. para unir palabras o cláusulas en concepto afirmativo. Si se coordinan más de dos vocablos o miembros del período, solo se expresa, generalmente, antes del último. Ciudades, villas, lugares y aldeas. El mucho dormir quita el vigor al cuerpo, embota los sentidos y debilita las facultades intelectuales.

2. conj. copulat. U. para formar grupos de dos o más palabras entre los cuales no se expresa. Hombres y mujeres, niños, mozos y ancianos, ricos y pobres, todos viven sujetos a las miserias humanas. Se omite a veces por asíndeton. Acude, corre, vuela. Ufano, alegre, altivo, enamorado. Se repite otras por polisíndeton. Es muy ladino, y sabe de todo, y tiene una labia...

3. conj. copulat. U. a principio de período o cláusula sin enlace con vocablo o frase anterior, para dar énfasis o fuerza de expresión a lo que se dice. ¡Y si no llega a tiempo! ¿Y si fuera otra la causa? ¡Y dejas, Pastor santo...!

4. conj. copulat. Denota idea de repetición indefinida, precedida y seguida por una misma palabra. Días y días. Cartas y cartas.

 


 

y3.

(Del lat. ibi).

1. adv. l. desus. allí.

 

(Aunque ponga la dirección web da igual, siempre sale la misma)

En este caso, ha salido la acepción tres que denota el caso donde se usa la conjunción copulativa Y: en una cosa llamada “Ysismo” que consiste en dar a conocer un número indeterminado de posibilidades, la mayoría improbables, dándoles una gran importancia y colocándolas como si fueran la última opción para la supervivencia del ser humano. (Qué bonito amanece hoy el día… qué lástima que no para todo el mundo. El cielo está azul, muy limpio, la atmósfera deja pasar los rayos del sol que golpean las fachadas de los edificios con toda la contundencia de su luminiscencia y, siendo invierno, parece las tres de la tarde de un verano usualmente o las doce de la mañana de una gran ciudad que tiene el brillo de sus calles más opaco por los bordes de las sombras de elevados edificios. Lástima que hoy muchos ojos y corazones acompañan con sufrimiento al rocío y con pesar a la despedida de la tormenta).

Podría decir, eso, que pertenece al caso tres, pero ocurre una cosa: no he conocido ni al autor ni al compositor de la sevillana y la letra que he colocado no sé si es la correcta. Nótese la ausencia de signos de puntuación y ortográficos. En la palabra Si se encuentra la clave, además de en la entonación musical de las frases, la tonalidad, tempo, sus circunstancias, vamos.

Vamos al si, quería decir.

Si: Conjunción subordinada completiva o  condicional, locución o adverbio de afirmación.

si1.

(Del lat. si).

1. conj. Denota condición o suposición en virtud de la cual un concepto depende de otro u otros. Si llegas el lunes, llegarás a tiempo. Estudia, si quieres ser docto.

2. conj. Denota aseveración terminante. Si ayer lo aseguraste aquí mismo una y otra vez delante de todos nosotros, ¿cómo lo niegas hoy?

3. conj. U. para introducir oraciones interrogativas indirectas, a veces con matiz de duda. Ignoro si es soltero o casado. Hay que ver si hacemos algo en su favor. Pregúntale si querría entrar en una casa de comercio.

4. conj. Denota ponderación o encarecimiento. Es atrevido, si los hay.

5. conj. U. a principio de frase, da énfasis o energía a las expresiones de duda o aseveración. ¿Si será verdad lo del testamento? ¡Si dije que esto no podía parar en bien!

6. conj. U. para introducir oraciones desiderativas. ¡Si Dios quisiera tocarle en el corazón!

7. conj. U. con valor distributivo cuando se emplea repetida para contraponer, con elipsis de verbo o no, una cláusula a otra. Si hay ley, si razón, si justicia en el mundo, no sucederá lo que temes. Iré, si por la mañana o por la tarde, no puedo asegurarlo. Malo, si uno habla, si no habla, peor.

8. conj. U. tras el adverbio como o la conjunción que, se emplea en conceptos comparativos. Andaba Rocinante como si fuera asno de gitano con azogue en los oídos. Se quedó más contento que si le hubieran dado un millón.

9. conj. pero ( para contraponer un concepto). Si me mataran no lo haría. No, no lo haré si me matan.

10. conj. desus. Era u. por la conjunción adversativa sino. No habla solamente de Dios, si también de las criaturas.

~ no.

1. loc. conjunt. De otra suerte, en caso diverso.

 


 

si2.

(De Sancte Ioannes, las iniciales de las dos primeras palabras del cuarto verso de la estrofa con que empieza el himno de San Juan Bautista; cf. fa).

1. m. Mús. Séptima nota de la escala musical.

 

1.

(Del lat. sibi, dat. de sui).

1. pron. person. Forma reflexiva de 3.ª persona. U. en los casos oblicuos de la declinación en ambos géneros y números, siempre con preposición. Cuando esta es con, se dice consigo.

de por ~.

1. loc. adv. Separadamente cada cosa; sola o aparte de las demás.

de ~.

1. loc. adv. de suyo.

para ~.

1. loc. adv. Mentalmente o sin dirigir a otro la palabra. Se aplica también este modismo a los pronombres y ti. Dije para mí. Tú dirías para ti. Dijo para sí.

por ~ y ante ~.

1. loc. adv. Por propia deliberación y sin consultar a nadie ni contar con nadie.

sobre ~.

1. loc. adv. Con atención, cautela o cuidado.

2. loc. adv. Con entereza y altivez.

□ V.

cosa en

dueño de mismo

señor de

valor en mismo

 


 

2.

(Del lat. sīc).

1. adv. Expresa afirmación. U. más respondiendo a preguntas.

2. adv. Denota especial aseveración en lo que se dice o se cree, o pondera una idea. Esto sí que es portarse. Aquel sí que es buen letrado.

3. adv. U. con énfasis para avivar la afirmación expresada por el verbo con que se junta. Iré, sí, aunque pierda la vida.

4. m. Consentimiento o permiso. Ya tengo el sí de mi padre.

dar alguien el ~.

1. loc. verb. Conceder algo, convenir en ello. U. más hablando del matrimonio.

no decir, o no responder, alguien un ~ ni un no.

1. locs. verbs. Callar enteramente, o no satisfacer o excusar el cargo que se le hace.

no haber entre dos o más personas que viven juntas o se tratan, o no tener estas, un ~ ni un no.

1. locs. verbs. Haber conformidad de voluntades y pareceres entre ellas, y vivir en paz y concordia.

porque ~.

1. loc. adv. coloq. Sin causa justificada, por simple voluntad o capricho.

por ~ o por no.

1. loc. adv. Por si ocurre o no, o por si puede o no lograrse, algo. Se dice como causa o motivo de la resolución que se piensa tomar. Aunque ya no creo que venga, por sí o por no, bueno será esperarle. No alcanzarás lo que pretendes, pero, por sí o por no, habla hoy al ministro.

pues ~ que.

1. expr. irón. U. para reconvenir o redargüir a alguien como asintiendo a lo que propone, pero haciéndole ver lo contrario. Diego no sabe de eso, ¡pues sí que no lo ha manejado continuamente!

sin faltar un ~ ni un no.

1. expr. U. para explicar que se hizo puntual y entera relación de algo.

~ por ~, o no por no.

1. expr. U. para advertir el modo verídico de decir las cosas.

~ tal.

1.      expr. U. para reforzar la afirmación.

 

Al no saber si lleva o no acento, no podemos dar fe de que sea una conjunción, una locución o un adverbio. Se irá viendo a lo largo del trabajo. Lo que podemos deducir es que puede afirmar que tenga un canario cualquiera, que tenga el canario que se le ha pedido, que tenga un canario, habitante u oriundo de las Islas Canarias, puede que invoque la posibilidad de poseer un canario ave o persona nacida en las islas o de estar emparentado con ambos, puede tener o estar emparentado con todos esos aspectos de un canario o puede ser que lo pregunte porque ignora si en su vida se le reserva la dicha de ser el feliz poseedor de un ave cantora, canora o de un pariente canario.

Olé: Es difícil el definir esta palabra que en nuestro idioma es una vulgar y simple interjección, como “ea” pero puede devenir –sea interjección o no – del francés “au lait”, pronunciándose “au” como “o” y “lait” como “le” dado que en francés no se pronuncian las consonantes que van al final de palabra, así que sonaría algo tan feo para nuestro oídos tan pulcros como “la leche” pero si decimos “olé” parece que queda más chulo, más guay y mejor. En Francia imagino que diciendo en un bar “olé” traen un té o un café con leche. O como mucho, educadamente, te piden que te levantes porque saben que eres español y te pones a cantar con un vinillo en la mesa y que, discretamente, vayas a entonar al café de al lado o al de enfrente. En Suiza te ponen a un empleado que te sigue para ver qué haces y si tienes la suerte – seguro que la tienes, hay más españoles que en España – de que sea de nuestro país, ya te pondrá en antecedentes para que no cantes y pidas el café en alemán a ser posible para que no te traigan la bañera que ellos entienden como “café au lait” y pides entonces un “Milchkaffee”  o en francés, anteponiendo “un café” por si acaso. Igual te lo paga él y todo, o ella y eso que sales ganando, el café y un amigo además de una lección de educación. Si no es suizo, no te dejará cantar, sólo se pondrá delante de ti para que lo mires bien, con una preciosa sonrisa que te dejará cortado y, por supuesto, te pagas el café en la forma francesa y en la forma alemana o el té o lo que sea que te haya traído el camarero por decir “olé” y encima te enseñan a decirlo en alemán.

Habiendo más o menos analizado el significado de las palabras una por una  y su posible significado – análisis morfológico y semántico – pasemos al análisis sintáctico.

Tengo un canario y ole.

Se supone que existe una oración predicativa con un nexo y una interjección.

Tengo un canario

y

Olé.

Sujeto de la primera oración, predicativa, activo transitiva: tengo un canario. Está omitido y sería Yo.

Predicado verbal.

Tengo: Núcleo verbal. Activo y transitivo. Necesita un complemento directo.

Un canario: Sintagma nominal, complemento directo. Determinante: un. Núcleo, sustantivo: canario.

Y: nexo, conjunción copulativa que simplemente une al complemento directo o predicado verbal, la interjección Olé.

Olé: interjección.

 

Análisis de la siguiente oración: Y si tengo un canario.

Y: nexo y conjunción copulativa.

Si: nexo y conjunción subordinada condicional  en este caso  pues al formar la oracion completa, parece poner como condición la que se marca en el predicado verbal para que sea factible la oración principal.

Tengo: núcleo verbal de la oración predicativo activo transitiva.

Un canario. Sintagma verbal, complemento directo, con un determinante, un y un núcleo verbal sustantivo, canario.

La oración bien construida, completa, quedaría así:

Tengo un canario y olé y si tengo un canario tengo un canario.

La ausencia de signos de puntuación nos impide conocer algo más sobre el tema. Aquí entrarían la entonación que viene en este caso dada por las notas musicales y el fraseo dentro de la canción, por la melodía de la sevillana y los distintos aspectos de la obra, que no puedo exponer aquí porque no tengo un mp3 para grabar la sevillana. Buscaré en el tube.

Pero por ahora, tanto puede ser una oración donde se pone una afirmación, la de tener un canario, como una condición para que dicha afirmación sea cierta, la de tener igualmente un canario.

Si se acentúa :

Tengo un canario y olé tengo un canario y si tengo un canario tengo un canario.

Tengo un canario y olé tengo un canario y sí tengo un canario tengo un canario.

En la primera frase el sí marca una condición para poseer el canario  - al cual marearemos como continuemos con la cuestión condicional o afirmativa – y en la segunda el acento sobre el sí, nombrándolo adverbio afirmativo y contudente, da a conocer que la persona que interpreta la melodía afirma y reafirma que tiene un canario y que le ha tocado nada menos que el gordo de la lotería.

Esta sevillana consta de una única copla. El compás es de tres por cuatro (3/4) y está compuesta en tono de Do Mayor y la menor para el estribillo aunque pueden usarse la menor para la copla y re menor para el estribillo.

Si se puntúa la frase según las características de la pieza musical, es decir, colocando comas si hay silencios cortos como de corchea o semicorchea o simplemente blancas o notas más largas y puntos en silencios más largos como de negra, blanca o redonda, o teniendo en cuenta cada cierto número de compases la respiración del intérprete, - cada cuatro u ocho compases -  nos quedaría así:

Tengo un canario y olé,

Tengo un canario.

Y si tengo un canario

Y si tengo un canario

Y si tengo un canario.

Y si tengo un canario y olé,

Tengo un canario.

Dado que se da énfasis al sí, conjunción subordinada,  colocando la conjunción copulativa Y delante, se podría decir que aumenta el sentido afirmativo, dando a entender que el intérprete de dicho aire, posee un canario y por la rapidez con la que interpreta la pieza, debe de ser un ave inquieta, ligera y voladora y no un representante uruguayo ni de las islas canarias so pena que sea un corredor de piernas finas y resistentes que alcance gran velocidad en sus carreras.

Hasta aquí hemos atendido a la estructura superficial donde se nos dice que hay un intérprete de sevillanas o una intérprete – no se define ni el género ni el número de compositores ni de intérpretes, sólo lo que poseen si es que lo poseen y no lo sostienen – o varios que hablan de un canario pero no se sabe si de un ave o de un habitante de dichas islas y se pone como condición para poner tener el canario, el poseerlo y por fin, afirma que posee un canario y que, efectivamente, lo tiene.

Acerquémonos, entonces, a la estructura profunda de la sevillana de donde sacaremos muchísimo más jugo que a la estructura superficial.

Como tengo que irme, les dejo hasta la primera parte. A la vuelta, continuaré con la segunda.

 

 

Para finalizar, nada de referencias. Dos vídeos. Que ya ha habido demasiado texto.

1.- Una joven que al final de su apología en pro de lo bonito que me ha quedado el trabajo, me aplaude y recita la frase que da título a este rollazo:

http://es.youtube.com/watch?v=g8279zwsqs4

2.- Y un señor alemán quien, tras ver que la cancioncilla no tenía fuste sólo con esas frases – no leyó el presente estudio pero hizo gala de su aplomo y precisión alemanas – sacó una canción similar a la que se interpreta en estos folios y me despido con su fabulosa traducción de “Tengo un canario” al alemán.

http://es.youtube.com/watch?v=qY1BA3d8XWo

Que les aproveche, les vaya bien y se diviertan mucho durante la semana que entra. A bientôt.

 

Fuentes consultadas:

R.A.E.

http://www.rae.es/RAE/Noticias.nsf/Home?ReadForm

http://buscon.rae.es/dpdI/html/glosario.htm

Wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Canario

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Fil%C3%B3sofos_de_Alemania

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Fil%C3%B3sofos_por_pa%C3%ADs

http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Sem%C3%A1ntica

http://es.wikipedia.org/wiki/Sem%C3%A1ntica_ling%C3%BC%C3%ADstica

http://es.wikipedia.org/wiki/Sevillana

Instrumentos tradicionales canarios.

http://www.gobiernodecanarias.org/educacion/9/Usr/iesteror/Departamentos/Musica/instrumentos%20cana/index.htm

Análisis morfológico.

http://roble.pntic.mec.es/~msanto1/lengua/1anamorf.htm

Análisis sintáctico.

http://recursos.cnice.mec.es/analisis_sintactico/repaso3.php?enlace=1&prev=3

Filósofos

http://www.webdianoia.com/pages/filosofos.htm

Glosario de términos filosóficos

http://www.filosofia.net/materiales/rec/glosario.htm

Glosarios de términos operísticos

http://www.weblaopera.com/glosario/glosario.htm

La frase musical

http://www.hiru.com/es/musika/musika_12_01_07.html

La estructura superficial y la profunda.

http://www.e-torredebabel.com/Psicologia/Vocabulario/Estructura-Profunda.htm

http://lengua.laguia2000.com/gramatica/estructura-profunda-y-estructura-superficial

 

 

 

 

 

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Veröffentlicht auf e-Stories.org am 25.01.2009.

 

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