Sergio Lubel

El íncubo del pueblo (Versión mejorada)

Todo comenzó el lunes veinte de junio de 1881.

Por un error del Ayuntamiento, el bando que prohibía cualquier disturbio en la ciudad fue destruido. Así, la usualmente tranquila calle Del Bale entre Virgen de Belén y Montengón — a cien metros de la Iglesia San Nicolás — que cobijaba el caserón de la viuda Carmen Quereda-Bernabeu, en pleno centro de Alicante, se transformó en el centro del alboroto de las Fogueres de Sant Joan.

Al sonar las doce campanadas que anunciaban la medianoche, el cuarto de la viuda se llenaba de unas llamas que no quemaban.

Paralizada en su lecho, observaba como las llamas penetraban en todo su cuerpo, mientras escuchaba una voz que susurraba: “Bellea del Foc”...

Los dos años que llevaba recluida desde la muerte de su marido no habían podido contra su belleza ni su secreto, secreto que alguien en el infierno, había descubierto…..El deseo se manifestaba ahora en forma visible, aquel fuego que la consumía en toda su extensión de mujer había sido percibido por alguna criatura.

A la mañana del día veinticinco, cuando el agotamiento se notaba en sus ojos y en su cuerpo y la culpa en su mirada se decidió y le pidió a la negra Mercedes — su dama de compañía — que la acompañara a lo de la bruja Carmela, entendedora de sueños.

—  Ama Carmen,  ¿y si vamos a lo del cura?  – propuso María – El hombre es viejo y tiene experiencia. Y todo lo que usted le diga es secreto de confesión.

— ¿Y tu qué sabés, negra? ¡Vaya a saber qué cosas raras hacen ustedes cuando descansan…! Sin embargo, se dirigieron hacia la parroquia, bajando  por la calle de San Pascual.


La religión oficial tiene dos mil años de propaganda, la brujería por su parte, solo se reconoce a medias y – Aunque las autoridades eclesiásticas la disfrazan de herejía con fervor – Han terminado confiriéndole cierto crédito al negarla tan sistemática como ferozmente. La bella obra llamada “Malleus Maleficarum”, escrita en el Anno Domini de 1486 por Heinrich Kramer, un Clérigo Católico Alemán, fue un Best seller por centurias.

 

Cargar con las miserias de todo un pueblo no era tarea fácil. La encorvada espalda de Don Feliciano así lo demostraba: tanto pecado, tanto secreto y tanta perversión de sus feligreses le habían agobiado hasta volverlo un largo hábito ambulante, del que solo se destacaban sus manos huesudas. Sin embargo, lo que su apariencia física negaba lo confirmaban sus ojos, cuyo azul profundo refulgía desde sus hundidas órbitas al punto de de ahogar las peores transgresiones…
 
La confesión no sonó tan terrible cuando fue expresada en voz alta, pero esta vez no hubo ni Padrenuestros ni Avemarías como castigo para la absolución, sólo una frase:

— Doña María, vaya  y enciéndale una vela a San Nicolás de Bari. Dijo el párroco con una sonrisa tranquilizadora.
 
Esa noche, Doña María se metió en la cama con el crucifijo en las manos, evocando el aroma del incienso de la parroquia y la imponencia del Cristo crucificado.

Tanta defensa de imaginería la tranquilizó lo suficiente como para quedarse dormida por un buen rato. Pasada la medianoche, se despertó y ahí quedó, toda húmeda y en sombras…Por lo menos, esa noche la pesadilla había tenido un final diferente: esta vez, el demonio que la violaba había resultado herido. le había hundido el crucifijo en ese enorme miembro que ella odiaba y esperaba cada noche…

Al terminar la misa ese domingo trató de acercarse al Padre Feliciano para despedirse, pero este se alejó rápidamente de ella, mascullando en latín y rengueando…

 

Alle Rechte an diesem Beitrag liegen beim Autoren. Der Beitrag wurde auf e-Stories.org vom Autor eingeschickt Sergio Lubel.
Veröffentlicht auf e-Stories.org am 19.07.2018.

 

Leserkommentare (0)


Deine Meinung:

Deine Meinung ist uns und den Autoren wichtig! Diese sollte jedoch sachlich sein und nicht die Autoren persönlich beleidigen. Wir behalten uns das Recht vor diese Einträge zu löschen! Dein Kommentar erscheint öffentlich auf der Homepage - Für private Kommentare sende eine Mail an den Autoren!

Navigation

Vorheriger Titel Nächster Titel


Beschwerde an die Redaktion

Autor: Änderungen kannst Du im Mitgliedsbereich vornehmen!

Mehr aus der Kategorie"Satire" (Kurzgeschichten)

Weitere Beiträge von Sergio Lubel

Hat Dir dieser Beitrag gefallen?
Dann schau Dir doch mal diese Vorschläge an:

Quién duerme a tu lado ? - Sergio Lubel (Mystery)
El Tercer Secreto - Mercedes Torija Maíllo (Science-Fiction)